Cuando una lesión se vuelve crónica, como una tendinitis que no termina de curar o una rotura muscular que ha dejado una cicatriz dolorosa, el tejido entra en un estado de ‘estancamiento’. Los tratamientos manuales a veces no son suficientes para reactivar la biología del cuerpo.
La Electrólisis Percutánea Intratisular (EPI®) es una técnica de fisioterapia invasiva que utiliza una corriente galvánica aplicada a través de una aguja de acupuntura para generar una respuesta inflamatoria controlada. No buscamos solo aliviar el dolor, sino provocar una autorreparación del tejido dañado. En nuestra clínica en Zaragoza, realizamos este procedimiento de forma ecoguiada, asegurando que actuamos exactamente sobre el foco de la lesión.
La técnica EPI® prepara el tejido, pero el ejercicio terapéutico lo entrena para el día a día. En Impulse Zaragoza, fusionamos ambos mundos para que tu recuperación tendinosa sea completa y definitiva
¿Por qué elegir el tratamiento con Electrolisis Percutánea (EPI) para tu lesión?
- Eficacia en tejidos degenerados: Es capaz de actuar en tendones donde otros tratamientos fallan, como tendinitis de Aquiles, tendinitis rotuliana o la fascitis plantar.
- Precisión milimétrica: Gracias al uso del ecógrafo, localizamos el área exacta de fibrosis o degeneración, evitando dañar tejido sano.
- Alta tasa de éxito: Los estudios demuestran que el tratamiento de electrolisis (EPI) reduce significativamente el número de recaídas en lesiones tendinosas.
La EPI se ha convertido en la técnica de referencia en la fisioterapia deportiva de élite por tres razones fundamentales:
Preguntas sobre la Electrólisis (EPI)
Preguntas sobre la Electrólisis (EPI)
1. ¿Cuántas sesiones de EPI suelen ser necesarias? Aunque cada caso es único, lo habitual es realizar entre 3 y 5 sesiones, con un intervalo de una semana entre ellas para dejar que el tejido se regenere. Los resultados suelen empezar a notarse a partir de la segunda sesión.
2. ¿Es un tratamiento doloroso? La aplicación de la corriente dura apenas unos segundos y puede generar una sensación de molestia o presión local. No es un tratamiento relajante, pero es perfectamente tolerable y la molestia desaparece casi inmediatamente después de retirar la aguja.
3. ¿Qué cuidados debo tener después de la sesión? Tras una sesión de EPI, el tejido entra en una fase de reparación. Recomendamos evitar el ejercicio de alta intensidad durante las primeras 24-48 horas y seguir las pautas de ejercicio terapéutico que te indicaremos para consolidar la mejora.




