La lesión de rodilla de Kylian Mbappé: ¿qué es una hiperextensión de la cápsula posterior?

El diagnóstico puede sonar extraño:

hiperextensión de la cápsula posterior de la rodilla izquierda.

Es la lesión comunicada por el Real Madrid tras las pruebas realizadas a Kylian Mbappé. El parte médico oficial no especifica el grado de lesión ni su tratamiento concreto y señala que está pendiente de evolución.

Pero más allá del futbolista, esta lesión nos sirve para hablar de una estructura de la rodilla bastante menos conocida que el ligamento cruzado anterior, el menisco o el cartílago.

¿Qué ocurre cuando una rodilla se va hacia atrás más de lo que debería? ¿Qué puede lesionarse? ¿Y cómo planteamos una recuperación de este tipo?

Qué es la cápsula posterior de la rodilla

La rodilla no está formada únicamente por huesos, meniscos y ligamentos.

La articulación está rodeada por una cápsula articular, una estructura fibrosa que contribuye, junto con otras estructuras, a proporcionar estabilidad.

La cápsula posterior se encuentra, como su propio nombre indica, en la parte trasera de la rodilla.

Cuando se produce una hiperextensión, la rodilla supera excesivamente su rango de extensión y las estructuras posteriores pueden recibir una tensión importante.

Y aquí hay una idea importante:

una hiperextensión es un mecanismo de lesión, no un diagnóstico por sí mismo.

Dependiendo de cómo se produzca y de su intensidad, pueden verse afectadas diferentes estructuras.

Por eso no podemos saber exactamente qué se ha lesionado simplemente viendo el gesto.

Necesitamos valorar la rodilla.

Qué síntomas pueden aparecer

Una lesión de las estructuras posteriores puede provocar dolor en la parte de atrás de la rodilla, especialmente en determinados movimientos o al acercarnos a la extensión.

También podemos encontrar:

  • inflamación;
  • rigidez o pérdida de movilidad;
  • molestias al caminar o cargar peso;
  • sensación de inseguridad;
  • dificultad para correr, saltar o realizar determinadas actividades.

Pero que una persona tenga dolor detrás de la rodilla no significa automáticamente que tenga lesionada la cápsula posterior.

En esa zona existen diferentes estructuras capaces de generar síntomas.

La localización del dolor nos aporta información. Pero no sustituye a una buena valoración.

La valoración nos dice desde dónde empezar

Antes de pensar en ejercicios o tratamientos necesitamos entender qué tenemos delante.

Nos interesa saber cómo ocurrió la lesión, dónde aparecen los síntomas, qué movimientos los provocan, si existe inflamación y cómo se encuentra la movilidad.

También debemos valorar la estabilidad de la articulación y descartar, cuando el mecanismo lo justifique, la afectación de otras estructuras.

Las pruebas de imagen pueden ser necesarias en determinados casos, pero tampoco debemos olvidar algo fundamental:

una imagen nos habla de estructuras; la valoración funcional nos habla de capacidades.

Necesitamos saber qué puede hacer actualmente esa rodilla.

Porque dos personas con un diagnóstico parecido pueden tener puntos de partida y objetivos completamente diferentes.

Tratamiento conservador: proteger primero para volver a cargar después

Cuando la lesión es susceptible de tratamiento conservador, las primeras fases dependerán de los síntomas y de la magnitud de la lesión.

Puede ser necesario reducir temporalmente aquellas posiciones y actividades que estresan demasiado las estructuras lesionadas.

Pero proteger una rodilla no significa necesariamente dejar de utilizarla por completo.

A medida que los síntomas lo permiten buscamos recuperar progresivamente movilidad, fuerza y tolerancia a la carga.

Y aquí aparece una de las claves de cualquier recuperación:

el ejercicio también forma parte del tratamiento.

Recuperar fuerza sin esperar al final

Después de una lesión de rodilla no deberíamos pensar que primero hacemos fisioterapia y, cuando todo está solucionado, empezamos a fortalecer.

La fuerza puede trabajarse desde fases relativamente tempranas.

Lo que cambia es la dosis y el tipo de ejercicio.

Podemos empezar con tareas sencillas y controladas y progresar hacia ejercicios cada vez más exigentes.

El trabajo de cuádriceps es importante, pero una rodilla no funciona de forma aislada. Isquiosurales, pantorrilla, cadera y el resto de la extremidad también participan en la producción y absorción de fuerzas.

Por eso no buscamos simplemente fortalecer “la zona lesionada”.

Queremos recuperar la capacidad de toda la pierna.

Del ejercicio controlado a correr, saltar y frenar

Esta es probablemente una de las diferencias más importantes entre quitar el dolor y completar realmente una recuperación.

Imagina que una persona ya puede hacer una sentadilla sin molestias.

Perfecto.

Pero eso no significa necesariamente que esté preparada para correr.

Y correr sin dolor tampoco significa automáticamente que esté preparada para saltar, aterrizar o cambiar de dirección.

Por eso la dificultad de los estímulos debe aumentar progresivamente.

Primero podemos trabajar fuerza mediante ejercicios controlados.

Después introducir tareas más rápidas.

Más adelante, cuando sea necesario, pueden aparecer saltos, pliometría, carrera, aceleraciones, frenadas o cambios de dirección.

La recuperación debe acercarse progresivamente a aquello que la persona necesita volver a hacer.

En una hiperextensión también necesitamos recuperar control

Si el mecanismo de lesión ha llevado la rodilla excesivamente hacia atrás, no solo nos interesa recuperar fuerza.

También puede ser necesario trabajar cómo controlamos la rodilla cuando nos acercamos a determinadas posiciones, primero mediante ejercicios previsibles y posteriormente en situaciones más dinámicas.

Esto cobra todavía más importancia cuando queremos volver a actividades en las que tenemos que correr, saltar, frenar o reaccionar rápidamente.

No porque exista un ejercicio concreto que “cure la cápsula posterior”.

Sino porque queremos conseguir que la extremidad vuelva a tolerar y controlar las fuerzas que recibirá en la vida real.

El tiempo importa, pero no debería ser nuestro único criterio

Una de las primeras preguntas después de una lesión suele ser:

“¿Cuánto tiempo voy a estar parado?”

El tiempo biológico de recuperación importa.

Pero que hayan pasado determinadas semanas no significa automáticamente que una rodilla esté preparada para todo.

También podemos observar la evolución de:

dolor, inflamación, movilidad, fuerza, estabilidad, tolerancia a la carga y capacidad para realizar determinadas tareas.

El calendario nos dice cuánto tiempo ha pasado.

La valoración nos ayuda a saber qué estamos preparados para hacer.

Y esa diferencia es especialmente importante cuando queremos volver a actividades exigentes.


FAQ

¿Es grave una lesión de la cápsula posterior?

Depende de la magnitud de la lesión y de si existen otras estructuras afectadas. No todas las hiperextensiones de rodilla tienen la misma gravedad.

¿Una hiperextensión puede afectar al ligamento cruzado?

Sí. Dependiendo de la intensidad y características del mecanismo pueden afectarse diferentes estructuras de la rodilla. Por eso una hiperextensión importante debe valorarse adecuadamente.

¿Hay que utilizar rodillera?

No necesariamente. Su indicación dependerá del tipo de lesión, los síntomas, la estabilidad de la rodilla y la valoración realizada.

¿Cuánto tarda en recuperarse?

No existe un plazo único. Dependerá de la magnitud de la lesión, las estructuras afectadas y la evolución de las capacidades de la persona.

¿Cuándo puedo volver a entrenar?

Más que depender únicamente de una fecha, debería tenerse en cuenta cómo han evolucionado los síntomas, la movilidad, la fuerza y la capacidad para tolerar progresivamente las demandas de la actividad.


Recuperar una rodilla es mucho más que conseguir que deje de doler

El caso de Mbappé ha puesto nombre a una lesión de la que habitualmente se habla mucho menos que de un cruzado o un menisco.

Pero la filosofía de recuperación sigue siendo muy parecida a la que aplicamos en Centro Impulse.

Primero necesitamos saber qué tenemos delante y desde dónde partimos.

Después, fisioterapia, ejercicio y readaptación nos permiten recuperar progresivamente las capacidades perdidas.

Porque el objetivo final no debería ser únicamente tener una rodilla sin dolor.

Queremos una rodilla preparada para volver a hacer aquello que le vamos a pedir.

📍 En Centro Impulse trabajamos la fisioterapia y readaptación de lesiones de rodilla en Zaragoza.

Entradas relacionadas:

DIRECCIÓN:

C. San Juan de la Cruz, 19

Zaragoza (España)

HORARIO:

Lunes y Miércoles:
9:00h-21:00h

Martes y Jueves
8:00-21:00h
Viernes
9:00-19:00h