Lesiones de menisco: tipos, causas, síntomas y tratamiento

Lesiones de menisco: tipos, causas, síntomas y tratamiento

Te contamos todo a cerca de las lesiones de menisco.

El menisco es una estructura cartilaginosa que se encuentra entre los huesos de la rodilla. Tiene dos partes, el menisco medial y el menisco lateral. El menisco ayuda a amortiguar los golpes y a distribuir la fuerza a través de la rodilla.

Las lesiones de menisco son comunes en los deportistas, especialmente en los deportes de contacto, como el fútbol, el baloncesto y el fútbol americano. También pueden ocurrir en personas que no son deportistas, como resultado de una lesión repentina o de un uso excesivo de la rodilla.

Tipos de lesiones de menisco

Hay dos tipos principales de lesiones de menisco:


    • Desgarros: Los desgarros de menisco son el tipo más común de lesión de menisco. Pueden ser parciales o totales. Los desgarros parciales son menos graves que los desgarros totales y suelen curarse con tratamiento conservador. Los desgarros totales pueden requerir cirugía.

    • Roturas: Las roturas de menisco son menos comunes que los desgarros. Pueden ser causadas por un trauma repentino, como una caída o un golpe en la rodilla. Las roturas de menisco suelen requerir cirugía.


Causas de las lesiones de menisco

Las lesiones de menisco pueden ser causadas por una variedad de factores, incluyendo:


    • Lesiones repentinas: Las lesiones repentinas, como una caída o un golpe en la rodilla, pueden causar un desgarro o una rotura del menisco.

    • Uso excesivo: El uso excesivo de la rodilla, como correr o saltar, puede causar un desgarro o una rotura del menisco.

    • Condiciones médicas: Las condiciones médicas, como la artritis, pueden debilitar el menisco y hacerlo más susceptible a las lesiones.


Síntomas de las lesiones de menisco

Los síntomas de las lesiones de menisco pueden variar en función de la gravedad de la lesión. Los síntomas comunes incluyen:


    • Dolor: El dolor es el síntoma más común de una lesión de menisco. El dolor suele ser agudo y se localiza en la parte interior o exterior de la rodilla.

    • Hinchazón: La hinchazón es otro síntoma común de una lesión de menisco. La hinchazón suele aparecer en la parte posterior de la rodilla.

    • Rigidez: La rigidez es un síntoma común de una lesión de menisco. La rodilla puede ser difícil de mover o puede doler al intentar moverla.

    • Bloqueo: El bloqueo es un síntoma menos común de una lesión de menisco. El bloqueo se produce cuando el menisco se engancha en otro hueso de la rodilla, lo que impide que la rodilla se mueva con normalidad.


Diagnóstico de las lesiones de menisco

El diagnóstico de las lesiones de menisco suele realizarse mediante una combinación de examen físico y pruebas de imagen. El examen físico suele revelar signos de una lesión de menisco, como dolor, hinchazón y rigidez. Las pruebas de imagen, como la resonancia magnética, pueden ayudar a confirmar el diagnóstico y determinar la gravedad de la lesión.

Tratamiento

El tratamiento de las lesiones de menisco depende de la gravedad de la lesión. Las lesiones leves pueden tratarse con tratamiento conservador, que puede incluir:


    • Descanso: El descanso es importante para permitir que el menisco se cure.

    • Hielo: El hielo puede ayudar a reducir la inflamación y el dolor.

    • Compresión: La compresión puede ayudar a reducir la hinchazón.

    • Elevación: Elevar la pierna lesionada puede ayudar a reducir la hinchazón.


En algunos casos, las lesiones de menisco pueden requerir cirugía. La cirugía puede ser necesaria para reparar un desgarro o una rotura del menisco.

Rehabilitación

Después de la cirugía o del tratamiento conservador, es importante realizar rehabilitación para recuperar la fuerza y la flexibilidad de la rodilla. La rehabilitación suele incluir ejercicios de estiramiento, ejercicios de fortalecimiento y ejercicios de equilibrio.

Prevención

Hay algunas cosas que se pueden hacer para ayudar a prevenir las lesiones de menisco, incluyendo:


    • Calentar antes de hacer ejercicio: El calentamiento ayuda a preparar los músculos y las articulaciones para el ejercicio.

    • Fortalecer los músculos de las piernas: Los músculos fuertes ayudan a proteger las articulaciones de las lesiones.

    • Usar equipo de protección: El uso de equipo de protección, como rodilleras, puede ayudar a proteger las rodillas de las lesiones.


Si experimenta dolor, hinchazón o rigidez en la rodilla, es importante que consulte a un médico o a un fisioterapeuta. Un diagnóstico temprano y un tratamiento adecuado pueden ayudar a prevenir complicaciones